Cómo conservar tus herramientas de jardinería como nuevas

Última actualización: 03.03.24

 

Inevitablemente, con el paso del tiempo, las herramientas que se usan con frecuencia en el jardín, como rastrillos, palas o tijeras se deterioran. No obstante, con el mantenimiento adecuado no solo se pueden reducir los daños y alargar su vida útil, sino que puedes ahorrar mucho dinero en futuras compras.

Mantener tu jardín hermoso implica trabajo, así como también el uso de las herramientas adecuadas para facilitarte tareas de corte, limpieza y mucho más. Estas herramientas deben recibir periódicamente el mantenimiento adecuado, pues, de lo contrario, pueden terminar tirándose antes de lo previsto, porque han perdido la capacidad para realizar su labor de forma eficaz. 

No te preocupes, en las siguientes líneas te proporcionaremos los consejos que necesitas para prolongar su vida útil. De esta manera, continuarán siendo tus mejores aliadas en la satisfactoria tarea de conservar y renovar tu jardín.

 

Reparación oportuna

Si notas que alguna de tus herramientas requiere de una reparación mínima, no esperes a que el problema se agrave. En muchas de las ocasiones bastará con añadir un poco de pegamento para que el desperfecto se resuelva. Por ejemplo, si tu rastrillo se ha desprendido del mango o notas que tiene un movimiento inusual, puedes recurrir a adhesivos instantáneos resistentes a los cambios de temperatura y a la humedad como, por ejemplo, Loctite.

 

Mangos de madera libres de grietas

Con frecuencia, los mangos de las herramientas están elaborados con madera natural, ya que esta aporta una sujeción firme y cómoda. No obstante, este material requiere de cuidados especiales. 

Si tienes herramientas con piezas de madera, antes de que comiencen a mostrar signos de deterioro, puedes utilizar aceite de linaza para impregnarlas en él y así evitar que el moho y factores externos como el sol y el calor terminen por dañarlas. Verás como con este consejo puedes alargar su vida útil y utilizarlas durante mucho más tiempo. Aplica este ingrediente en mangos y áreas de sujeción especialmente. 

 

Tijeras siempre listas

Las tijeras de podar son otra de las herramientas que suelen estropearse con mucha facilidad, lo que lleva a comprar un nuevo reemplazo cada poco tiempo. Para evitar este inconveniente debes, además de eliminar cualquier resto de savia, aplicar aceite lubricante en las juntas. Además, asegúrate de afilarlas periódicamente para que cumplan con su función correctamente.

 

Eliminación de gérmenes y suciedad

Evitar la acumulación de suciedad en tus herramientas es fundamental. Esto evitará que se depositen partículas y se incrusten en los materiales, cambiando su apariencia y, en muchas ocasiones, contribuyendo a su deterioro. Lo ideal es dedicar un momento, después de cada uso, a lavar las herramientas. No tiene que ser un lavado exhaustivo; en la mayoría de los casos, basta con introducir todo en un recipiente que contenga agua y una pequeña cantidad de un jabón que no sea demasiado agresivo, por ejemplo, lavavajillas. Esto será suficiente para suavizar los restos de sustrato, grasas y otras partículas.

Si notas que algunas áreas conservan mucha suciedad después de haberlas dejado en remojo por unos minutos, puedes frotarlas con un paño o cepillo suave. Este proceso es muy útil con rastrillos pequeños, palas de jardinería y guantes de látex. 

¡Ten cuidado con las herramientas eléctricas! Estas no deben estar en contacto con el agua, para ellas deberás aplicar otro procedimiento.

Si has utilizado alguna herramienta de corte, como tijeras o cuchillas, te recomendamos que añadas un paso más al proceso de limpieza. Se trata de frotar la zona de corte con un paño humedecido en alcohol. Esto es importante porque de esta manera se puede eliminar cualquier rastro de enfermedades que podrían transmitirse a las plantas en su próximo uso.

Una vez que las herramientas estén limpias y desinfectadas, debes asegurarte de que quedan completamente secas. Para ello, lo mejor es utilizar un paño absorbente o dejarlas al sol por unos minutos. Finalmente, procede a guardarlas en una caja de herramientas o en una bolsa de trabajo. Si no cuentas con alguna de estas dos opciones, también puedes colgarlas.

Elimina restos de óxido

En el caso de las herramientas de metal, si notas que comienzan a aparecer manchas de óxido, deberás detener su aparición lo más pronto posible. En estos casos te recomendamos recurrir a una lana de metal o papel de lija, con la que deberás frotar dichas zonas. Después procede a lavar y secar toda la herramienta, tal y como hemos señalado en la sección previa.

Si el óxido es demasiado y cubre mucha superficie de las herramientas, puedes dejarlas en remojo en una solución de agua y vinagre blanco durante toda la noche. Al día siguiente, podrás frotar la herramienta con la lana de acero para dejarla como nueva. No te olvides de secar correctamente para evitar que vuelva el óxido.

 

Conservación de herramientas metálicas

Si el lugar en el que vives tiene mucha humedad y tus herramientas están siendo afectadas por esta condición, puedes evitar el deterioro con el siguiente consejo.

Compra aceite de linaza y un poco de arena. Mezcla ambos elementos y sumerge tus herramientas. Esto hará que se conserven durante años como nuevas, sin importar que la humedad ambiental sea excesiva.

 

Limpiando herramientas eléctricas

Si tienes herramientas auxiliares como sopladores de hojas, máquinas cortacésped, etc, te recomendamos que sigas las indicaciones del fabricante para su limpieza, así como para proporcionarles el mantenimiento adecuado. 

Como has podido observar, el cuidado preventivo es fundamental cuando se trata de evitar que las herramientas del jardín se deterioren. Nuestra recomendación es que dediques un poco de tiempo a asegurarte de almacenarlas limpias y en perfectas condiciones. Siguiendo esta premisa, las tendrás siempre listas y en perfecto estado para su próxima utilización. Además, puedes confiar en que te serán útiles durante más tiempo.

 

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