¿Cómo plantar tomates paso a paso?

Última actualización: 07.10.22

 

El cultivo doméstico está ganando cada vez más adeptos alrededor del mundo. Conocer el origen de lo que se consume asegurará una alimentación libre de aditivos químicos y uno de los alimentos más sencillos y prácticos para comenzar a cosechar en casa es el tomate; un fruto producto de la planta tomatera.

 

La tomatera o Solanum lycopersicum es la planta que da como fruto al tomate, un producto que es ampliamente utilizado en todas partes del mundo y es parte de muchísimas recetas.

Este fruto, el cual se encuentra dentro de la categoría de “bayas”, al madurar, tiene una forma redondeada con una superficie mayormente lisa y puede medir entre 3 centímetros a 16 centímetros de diámetro, según su tipo. La consistencia, por su parte, es carnosa y jugosa, teniendo un sabor generalmente dulce que, además, puede ser consumido tanto crudo como cocido.

Por otro lado, el tomate puede hallarse también en distintas presentaciones, ya sea natural y fresco, tal como se cultiva de la planta, o en forma de salsa, puré, deshidratados, entre otros. Esto permite aprovechar su sabor, color y demás propiedades al cocinar diversos platos.

 

Cultivo del tomate

El cultivo de la planta de tomates puede llevarse a cabo en casa si tienes espacio para hacer un pequeño huerto o incluso en una maceta. No obstante, antes debes tener en cuenta cuándo plantar tomates, ya que la planta tiene ciertos requerimientos para poder crecer adecuadamente.

¿Qué necesito para cultivar tomates?

Para llevar a cabo este proyecto, te aconsejamos conseguir una bandeja grande, sustrato ecológico, agua sin cal, una regadera (puedes encontrar en este enlace algunas opciones para comprar), la maceta y, por supuesto, las semillas de tomate. Estas últimas puedes obtenerlas de tomates maduros y más adelante te enseñaremos cómo prepararlas para sembrar.

Otro punto que no puedes descuidar al momento de plantar las semillas es la época del año, en caso de que no te sea posible proporcionarle los parámetros de temperatura y humedad que necesita para crecer. En España, estas fechas van desde finales de invierno a principios de primavera, es decir, los meses entre febrero y abril.

Para cosecharlos, deberás esperar un tiempo aproximado de entre 5 a 6 meses que es cuando el fruto empieza a madurar, tomando una coloración rojiza desde su base. A partir de aquí, podrás elegir en qué etapa de desarrollo son más útiles considerando que, por ejemplo, los tomates maduros son usados para hacer salsas y los jóvenes en ensaladas.

 

Paso 1: Obteniendo las semillas para sembrar

Para sembrar tomates, lo primero que debes hacer es sacar semillas de tomate del fruto maduro para germinarlas y esperar a que desarrolle su sistema radicular.

Corta el tomate por la mitad y retira su pulpa, donde también estarán las semillas. Guarda esta sección en un bote, para que pueda fermentarse por un período de entre 4 a 5 días. Una vez concluido el proceso, pasa por un colador y lava con agua la pulpa, de manera que solo queden las semillas, las cuales deberás secar con papel absorbente y ya estarán listas para germinar.

 

Paso 2: Preparar el semillero de tomates

Pon la bandeja sobre una mesa y vierte dentro de ella el sustrato hasta que alcance una altura de al menos 10 centímetros. Recuerda levantar y dejar caer la bandeja para que pueda compactarse adecuadamente, además de prevenir la aparición de cubículos de aire entre las capas.

Ahora, procede a abrir los agujeros donde irán las semillas. Cada uno debe medir un máximo de 1 centímetro de profundidad y tener 5 centímetros de distancia entre sí, para no interferir en el crecimiento de sus hermanas.

 

Paso 3: Germinar tomates

Cuando tengas preparado el semillero, coloca una semilla de tomate seco en cada uno de los agujeros hechos y procede a cubrirlos con otra capa de sustrato, haciendo la respectiva compresión. Riega todo hasta humedecerlo, pero sin excederte y espera a que la planta crezca lo suficiente antes de pasarla a la maceta.

Paso 4: Trasplantar la planta de tomate

Para comprobar que tu planta de tomate está lista para la maceta, puedes tirar de ella suavemente. Si el cepellón se quiebra, deberás esperar un poco más. Por lo general, este proceso puede hacerse entre abril y junio, según la fecha en que comenzaste a sembrar.

Procede a llenar la maceta con sustrato ecológico natural y perfora un agujero del tamaño de tu puño en medio. Ahora saca el cepellón de la tomatera completo con ayuda de una pala, para llevarlo hasta el agujero recién hecho y termina por cubrir los espacios restantes con más sustrato.

 

Paso 5: Cuidados de la tomatera en maceta

Para responder a la pregunta de cada cuánto regar tomates en maceta, esto dependerá prácticamente de la época del año en la que estés.

Algunos usuarios recomiendan que el riego de tomates en maceta debe ser regular, sobre todo en épocas de calor, para evitar que pierdan humedad, pero sin exceder el límite, ya que esto causaría enfermedades a las plantas, marchitando sus hojas y deteniendo el crecimiento.

En consecuencia, en épocas de calor como el verano, el riego de la planta tomatera debe ser de mínimo 3 veces por semana, mientras que en invierno se deberá regar al menos 2 veces a la semana.

Sumado a los cuidados del tomate, también se debe procurar usar agua sin cal o lluvia, para no cambiar los parámetros del sustrato y afectar su desempeño en el crecimiento de las raíces. Aparte, no debes mojar los frutos ni las hojas, si no únicamente los tallos y el sustrato, respetando las cantidades de agua recomendadas según la etapa de crecimiento de tu planta.

 

Un último consejo

Aunque el tomate tenga múltiples beneficios para la salud, hay cosas que no puede cambiar y si sufres de inmovilidad en tu cuerpo por la razón que sea, te aconsejamos adquirir lo más pronto posible el mejor cojín antiescaras del mercado. Esto podrá evitar que tu piel se resienta por la presión ejercida debido al peso y te permitirá mantenerte sano, hasta una pronta recuperación.

 

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