Cómo plantar albahaca

Última actualización: 28.11.22

 

Muchas personas deciden cultivar albahaca en casa, ya que es muy popular como especia fundamental de la cocina italiana, pero su uso se ha extendido a todos los países del Mediterráneo y otras partes del mundo. Sin embargo, esta planta requiere de ciertos cuidados especiales si queremos disfrutar de todas sus propiedades.

 

La Ocimum basilicum, popularmente conocida como albahaca, es una especie vegetal originaria de Persia, India, Irán y otras zonas tropicales del continente asiático. Ha sido considerada como una planta sagrada por diferentes culturas y religiones. Por ejemplo, los practicantes de la iglesia ortodoxa griega le confieren una gran importancia, puesto que piensan que Helena de Constantinopla encontró la Vera Cruz de Jesucristo gracias al olor de la albahaca, que, según la tradición, guió a la emperatriz romana hacia el lugar correcto.

En la actualidad, la albahaca es utilizada ampliamente en la cocina local e internacional, pero también en el ayurveda y otros estilos de vida saludables. Asimismo, se le atribuye la capacidad de sanar heridas, aunque no hay suficiente consenso científico al respecto. Por otro lado, los amantes del vapeo combinan esencias de esta y otras hierbas para mejorar el sabor del vapor. En este sentido, vale la pena hacer un paréntesis para mencionar que el mejor vaper de calidad precio debería ser compatible con e-líquidos de diferentes plantas.

Existen más de 40 tipos de albahaca y su aroma puede variar de uno a otro, además, las hay de diferentes tamaños, pero podemos decir que la albahaca común tiene un tallo de aproximadamente 50 cm con follaje aromático y flores en verano. Aunque es una planta predominantemente verde, existe una albahaca morada que es utilizada como tratamiento contra diversas enfermedades.

 

La mejor forma de cultivar albahaca en casa

Antes de decidir cuándo sembrar albahaca, debemos considerar que el cultivo de esta planta depende mucho de la temperatura, ya que prefiere el clima cálido, con temperaturas de 15 a 25 °C, mientras que en el frío intenso no puede sobrevivir. Es por esto que en el trópico la albahaca es una planta perenne, por lo que puede ser cultivada sin mayores inconvenientes durante todo el año, mientras que en el Mediterráneo se conoce como especie anual, ya que se cultiva solo durante las estaciones de primavera y verano.

Si estás en España, te conviene sembrar las semillas de albahaca a finales de marzo, para que comiences a disfrutar de su follaje a mediados de junio. Sin embargo, para obtener una buena cosecha es apropiado seguir algunas recomendaciones sobre cómo cuidar la albahaca:

1. La preparación del terreno

Si el suelo del jardín tiene mala calidad, es muy probable que la albahaca no pueda sobrevivir, por lo tanto, hay que colocar entre 10 y 15 cm de compost y abonos de alta calidad. Es posible utilizar estiércol en una cantidad moderada de 2 a 5 cm e incluso café molido, sin embargo, el exceso puede crear un PH desfavorable para la albahaca. Además, recuerda dosificar muy bien los fertilizantes, ya que estos pueden dañar el sabor de las hojas, lo que limita el uso de la planta como especia.

 

2. Es mejor usar un semillero

Hay quien siembra esta planta directamente en el terreno, pero lo que recomiendan los expertos es realizar un semillero. En los hogares es más práctico tener la albahaca en maceta ya que es muy utilizada en la cocina y es bueno tener las hojas a mano. Las macetas pequeñas sirven como recipientes, solo debes llenarlas de tierra rica en nutrientes, dejando 2 cm para esparcir las semillas en la superficie. Después, hay que agregar con cuidado otros 2 mm de tierra o mantillo sobre las semillas, sin enterrarlas demasiado. Por último, debes regar las macetas.

En caso de que no tengas macetas, puedes utilizar vasos plásticos de café, pero recuerda hacer unos agujeros en la base para un correcto drenaje. Asimismo, es de vital importancia mantener los semilleros húmedos y en la sombra en un periodo de 10 a 15 días. El semillero se realiza en marzo, pero después de 2 meses debes trasplantar la albahaca, ya sea a una maceta aparte o directamente al terreno con una separación de al menos 25 cm entre cada planta. 

Si no tienes semillas y vas a plantar albahaca por esquejes, solo tienes que cortar una rama y sumergirla en un recipiente con agua y enraizante durante una semana. Una vez que el tallo tenga raíces, puedes plantar la albahaca en maceta o directamente en el terreno.

3. Evitar el exceso en el riego

Es importante señalar que la albahaca prefiere los suelos húmedos, ya que se deshidrata con gran facilidad, pero hay que garantizar un buen drenaje para que no se formen charcos en el terreno, ya que la planta se ahogaría, por lo tanto, es preferible realizar riegos frecuentes en cantidades moderadas. 

Hay que dar prioridad a la base de la planta durante el riego de la albahaca, puesto que si mojas constantemente las hojas pueden aparecer hongos. En este sentido, mantener seca la parte superior de la albahaca es una buena forma de evitar las enfermedades. Además, los estudiosos de las plantas recomiendan regar en la mañana, para que exista un periodo de tiempo en el que la planta utiliza el agua necesaria. Después, al llegar la tarde, el sol se encarga de evaporar el resto del agua.

Es crucial evitar el exceso, por esta razón, no deberías regar las plantas de albahaca si en tu zona ha estado lloviendo. Un truco para saber si hace falta regar es introducir los dedos con cuidado de no dañar las raíces. Deberías sentir que el suelo está húmedo a 5 cm de profundidad, si no es así, puedes proceder a regar.

 

4. La forma correcta de cosechar albahaca

La cosecha es fundamental en los cuidados de la albahaca, ya que de esto depende la duración de la planta en buenas condiciones. Si estás en el trópico, una vez transcurridos 40 días contados a partir del trasplante, hay que proceder a podar la albahaca, cortando los extremos de los tallos antes de su floración, de esta manera, la planta seguirá vegetando. En el Mediterráneo, es posible aplicar este método para alargar la vida de la albahaca, pero es complicado luchar contra el clima del invierno.

 

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