Mirto, la planta del amor

Última actualización: 28.11.22

 

Dentro de los diferentes arbustos que podemos plantar en nuestro jardín se encuentra el mirto. Esta especie combina una alta tolerancia a diversos entornos junto a un bonito aspecto, que además no requiere de grandes cuidados.

 

Cuando se trata de buscar arbustos para decorar nuestro jardín, tenemos diferentes propuestas a nuestro acceso. Entre ellas, se encuentra el Myrtus Communis, más conocido como el mirto común. No obstante, mucho más conocido es el otro nombre con el que se denomina a esta especie: arrayán. Una denominación que da nombre a uno de los patios de la Alhambra de Granada, en donde abundan este tipo de plantas y que resulta bastante más identificativo de esta especie.

Esta planta es muy completa, dado que además de decorar nuestro jardín con sus hojas coriáceas y brillantes, estas también ofrecen un agradable aroma. Por si esto fuera poco, la planta también cuenta con unas bonitas flores de color blanco, que nacen de las axilas de las hojas, e incluso es capaz de dar frutos, una suerte de bayas comestibles que añaden un toque diferente a nuestro entorno.

Lo mejor de todo es que el mirto común es un arbusto con un nivel de aclimatación adecuado, al tiempo que tampoco requiere de grandes cuidados, tal como veremos más adelante. Por tanto, es una opción muy interesante para quienes no tengan demasiado tiempo para cuidar de su jardín. 

Su descripción

Aunque ya hemos creado un boceto de esta planta y su forma, es momento de profundizar un poco en su aspecto. Hablamos de un arbusto de follaje compacto y que, debidamente cuidado y a la edad correspondiente, puede llegar a nada menos que cinco metros de altura de fuste.

Se compone de hojas opuestas coriáceas, de borde entero y con un intenso color verde oscuro en la zona del haz, que se aclara un poco por la parte del envés. En estas hojas se encuentran unas glándulas oleíferas y transparentes, en las que se almacenan unos aceites que generan el agradable olor propio de esta planta, especialmente al romper o frotar sus hojas.

Respecto de sus flores, estas son de color blanco, aparecen de forma aislada sobre los pedúnculos axilares y cuentan con cinco pétalos y cinco sépalos, separados y destacados sobre el resto de la flor. Los estambres de la planta son amarillos, destacando igualmente del color blanco del resto de la flor. Y tal como pasa con las hojas, estas flores también cuentan con un olor muy intenso y agradable. 

Finalmente, no tenemos que olvidarnos de los frutos. Estos tienen un color azul a la hora de madurar, incluyendo un pequeño cáliz en la zona superior. Su tamaño suele ser de 1 a 1,5 centímetros aproximadamente, presentándose en dos variedades: roja y amarilla. Estas bayas son comestibles y, de hecho, se utilizan como sustituto de la pimienta o para la elaboración de bebidas alcohólicas en las islas de Córcega y Cerdeña. Por cierto, estas bayas generan una buena cantidad de semillas, de las que se alimentan los pájaros y que también sirven para dispersar la planta por el entorno.

 

Su terreno y siembra

Una vez que conocemos en profundidad esta especie, es momento de ver algunos detalles más respecto de dónde podemos colocar el mirto. Dado que hablamos de una planta que soporta con solvencia tanto las temperaturas extremas del verano como las heladas del invierno, podemos plantar la misma en prácticamente cualquier lugar de nuestro país. De hecho, es una planta muy habitual en numerosos puntos de la región mediterránea, lo que da prueba de su polivalencia.

Respecto de su siembra o trasplantado, lo cierto es que ambas opciones son válidas, dado que la reproducción del mirto a partir de semillas tiene un alto porcentaje de éxito. Incluso puedes optar por su reproducción a partir de esquejes leñosos de una planta en buen estado.

En todo caso, tanto si optas por la siembra como si apuestas por plantas procedentes de vivero, sí es importante elegir la ubicación correcta de la planta. Estas plantas deberían estar alejadas tanto de la piscina, si la tienes, como del porche o la terraza. El motivo es que, por sus características, es una planta cuyas hojas y flores caen con frecuencia, lo que obliga a redoblar los esfuerzos de limpieza de esta zona. 

Tampoco conviene colocarla delante de ventanas o en zonas que vayan a tener paso, dado que a medida que crezca la planta irán tapando las mismas. Recordemos que el mirto o arrayán puede llegar a los 5 metros de altura, equivalentes casi a un primer piso de una casa.

Sus cuidados

Como último apartado, es necesario saber los cuidados que necesita el mirto o arrayán. Uno de los más importantes tiene que ver con el riego. El mirto no es una especie que requiera de un riego especialmente frecuente, por lo que no tendrás que estar todos los días con la manguera (aquí puedes encontrar unas opciones para comprar) a cuestas para que la planta no se estropee. En concreto, durante la primavera y el otoño basta con regar el mirto cada seis días, mientras que durante el verano el riego debería realizarse cada tres días, aproximadamente. Por cierto, el mirto puede ser atacado por la cochinilla si el terreno está más húmedo de la cuenta, así que conviene tener cuidado con el riego excesivo.

Respecto de la poda, tal como pasa con todos los arbustos, esta debe realizarse a finales del invierno, de modo que la primavera y su poder encuentren a la planta en su mejor estado, de cara a la nueva temporada. 

Finalmente, es necesario proceder al abono del mirto, mediante el uso de estiércol en otoño, tal como deberías hacer con el resto del jardín. Como complemento, conviene usar un fertilizante mineral cada 15 días, tanto en primavera como en verano. Por cierto, para ese abonado con estiércol siempre será mejor calzarte con unas buenas botas que llevar unos zapatos golf o cualquier otro calzado al que le tengas cariño, por motivos obvios.

 

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2 COMENTARIOS

josé garcía

December 16, 2021 at 4:49 pm

GRACIAS, MUY DIDÁCTICO, ¿A QUE PROFUNDIDAD Y DISTANCIA ENTRE PLANTAS? ¿UN ABONO PUEDE SER EL TRIPLE 15?
¿ATRAE A LAS ABEJAS?

Respuesta
Damian

December 16, 2021 at 8:10 pm

Hola José,

Hay distintas variedades de Mirto que necesitan diferentes cuidados.
Por ejemplo, el Myrtus communis se puede colocar en el jardín, en un rincón que le dé el sol, pero si lo quieres en maceta le debes añadir un sustrato poroso, como turba negra mezclada con bolas de arcilla o perlita.
Sobre la distancia, depende tambien qué es lo que quieres obtener. Por ejemplo, si quieres crear un seto, se deberían colocar a unos 40 cm.

Saludos,
Damian

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