Cuidados y características del jazmín chino  

Última actualización: 28.11.22

 

El jazmín chino es una de esas especies que enamoran en cuanto la vemos. Este jazmín trepador llama la atención tanto por sus flores de pequeño tamaño y gran perfume como por su resistencia. Por eso, es una propuesta idónea tanto para interiores como exteriores.

 

Tradicionalmente, el jazmín ha sido una de esas plantas que nunca suele faltar en jardines o incluso en interiores. Una especie muy polivalente y especialmente famosa por la flor del jazmín, que genera un agradable olor y resulta muy atractiva a la vista. Lo mejor de todo es que las diferentes variedades de jazmín tienen un comportamiento similar, variando principalmente en la forma y aspecto de esas flores. Así que tener un entorno bonito y agradable gracias a estas plantas no es complicado, tanto dentro como fuera de casa.

 

En detalle

El jazmín chino, de nombre científico Jasminum Polyanthum, y también conocido como jazmín rosa o jazmín blanco, es una planta trepadora de hoja perenne y cuyo origen se encuentra en diferentes regiones de China y Birmania. Por su carácter trapeador, es una planta muy fácil de colocar en todo tipo de entornos, donde pueda ir creciendo hacia arriba, por lo que sirve como un interesante complemento para cualquier valla o incluso en fachadas. En caso de utilizarse en interiores, basta con ir colocando varillas y otros elementos en los que pueda crecer para que la planta se desarrolle con solvencia.

Respecto de su descripción detallada, uno de los detalles que más llaman la atención de este jazmín son las hojas, compuestas de numerosos foliolos y que van desarrollando la planta de forma rápida. En ellos surgen las flores, que le dan este carácter tan atractivo a la planta. Si no sabes cuándo florece el jazmín, podemos decirte que esta floración se produce desde finales de invierno hasta el final de la primavera, hasta que las temperaturas del verano empiezan a hacerse presentes.

Por cierto, aunque por su aspecto y flores puede ser confundido con el jazmín de invierno, es clave tener clara la especie de la que se trata, para ajustar los cuidados a lo que esta pueda necesitar. No obstante, casi todo lo que vamos a comentar, salvo raras excepciones, sería aplicable casi a todas las plantas de esta familia.

Plantación del jazmín chino

Lo primero que debemos saber es cómo plantar jazmín chino en nuestro hogar. Una de las formas más habituales de hacerlo es mediante la compra de plantas con unas medidas adecuadas, que podemos colocar directamente en nuestro jardín o en maceta, según tamaño. Para ello, basta con elegir una zona en la que la planta esté expuesta al sol de forma directa o bien en zonas de semisombra, procurando evitar zonas de bajas temperaturas en invierno. 

Respecto del suelo, basta un terreno propio de jardín, alimentado con algún abono orgánico como estiércol o mantillo. Lo que sí es importante es que este suelo tenga un drenaje adecuado, de cara a que el jazmín no se encharque demasiado con el riego. Estos mismos criterios son aplicables a las plantas que cultivemos en interiores, en maceta. La plantación deberá siempre realizarse en mantillo o similar, incluyendo diversas piedras en el interior a fin de lograr un buen drenaje del agua. Por otra parte, si necesitas trasplantar el jazmín a otra maceta más grande o al exterior, basta con seguir las indicaciones que hemos comentado ya para preparar el terreno.

 

Cuidados del jazmín

Una vez que tienes tus plantas en su lugar, es momento de saber cómo cuidar de ellas. Tal como venimos comentando, esta especie es apta tanto para interiores como para exteriores. Por eso, a lo largo de esta sección haremos ciertas distinciones respecto de cómo cuidar un jazmín en maceta y uno en exteriores, en aquellos casos en los cuales sea necesario. 

Una de las claves para la buena salud del jazmín tiene que ver con el riego. Este debe ser moderado y ajustado siempre a las condiciones propias de la zona en la que residas. En líneas generales, el riego debería ejecutarse unas tres veces a la semana durante los meses calurosos, aportando de medio a 1 litro en las plantas de maceta y de 2 a 4 litros en las adultas. 

Si las temperaturas superan los 30 grados, puede añadirse un riego adicional, siempre que la planta esté seca. En otoño, nos limitaremos a 2 riegos por semana, mientras que en invierno solo se riega una vez y siempre que no llueva. Esta es una orientación general, por lo que deberás valorar el estado de la planta para regarla más o menos, aunque sí está claro que para regar los jazmines conviene dejar las mangueras en su lugar y usar una opción con la que controlar mejor la cantidad de agua vertida.

Seguimos hablando de las enfermedades del jazmín. Dado que estamos ante una especie altamente resistente, la misma no suele sufrir muchos de estos ataques. Sí es cierto que algunos insectos, tales como la araña o la mosca roja sí pueden atacarla, pero no es lo habitual. Por otra parte, si al jazmín se le secan las hojas, esto suele ser más bien cosa de un exceso de riego o abonado, bastando corregir estos aportes para evitar el problema. 

No podemos dejar de lado el abonado, para el que se recomienda un producto específico. Dado que estas plantas necesitan de una serie de nutrientes concretos, se recomienda siempre utilizar un abono tipo NPK 12-8- 16 o cualquier otro producto para jazmín con una fórmula específica. La dosis es de unos 40 a 60 gramos por cada planta adulta, aportada a través del agua de riego. No obstante, la dosis final puede variar conforme al tamaño del jazmín, si este no ha llegado al nivel adulto.

Por último, tal como pasa con todas las trepadoras, es necesario saber cómo y cuándo podar un jazmín. Esta tarea debe realizarse al menos una vez al año, a fin de eliminar los tallos menos potentes y favorecer el desarrollo de la floración. La poda principal del jazmín se realiza en invierno, eliminando las ramas muertas, rotas o enfermas, así como aquellas que hayan crecido demasiado. También se pueden recortar las ramas que se necesite durante el resto del año, aunque no con la misma intensidad. Esta poda debe hacerse con tijeras, a fin de evitar infecciones.

Por cierto, aunque hoy día encontramos aspiradoras industriales precios muy interesantes, siempre será mejor recurrir al clásico rastrillo para recoger los restos de esta poda, por no ser estos especialmente grandes o pesados. Para lo que sí pueden servirte es para compostarlos, generando así nuevo abono para tus jazmines.

 

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2 COMENTARIOS

liliana

September 3, 2021 at 5:02 am

Muy buen comentrioclaro y concretoyo quisiera a chicarla pus buscando els ol se ha hecho muy alta además me gustaria tne uan en el inteior y no se donde ubicarla.Gracias

Respuesta
Damian

September 3, 2021 at 7:57 am

Hola Liliana,

En el penúltimo parrafo del artículo damos algunas recomendaciones con respecto a su poda.
En cuanto a si quieres ubicarla en el interior, debes tener en cuenta de elegir un lugar muy iluminado y asegurarte de hacerle un riego adecuado.

Un saludo,
Damian

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